lunes, 23 de septiembre de 2013

COBARDÍA

Pasó con su madre. ¡Qué rara belleza! 
¡Qué rubios cabellos de trigo garzul! 
¡Qué ritmo en el paso! ¡Qué innata realeza 
de porte! ¡Qué formas bajo el fino tul... 

Pasó con su madre. Volvió la cabeza: 
¡me clavó muy hondo su mirada azul! 

Quedé como en éxtasis... Con febril premura, 
«¡Síguela!», gritaron cuerpo y alma al par. 

...Pero tuve miedo de amar con locura, 
de abrir mis heridas, que suelen sangrar, 
¡y no obstante toda mi sed de ternura, 
cerrando los ojos, la dejé pasar!


Amado Nervo



DE VIAJE

Ave de paso,
fugaz viajera desconocida:
fue sólo un sueño, sólo un capricho, sólo un acaso;
duró un instante, de los que llenan toda una vida.

No era la gloria del paganismo,
no era el encanto de la hermosura plástica y recia:
era algo vago, nube de incienso, luz de idealismo.
No era la Grecia:
¡era la Roma del cristianismo!
Alrededor era de sus dos ojos ¡oh, qué ojos, ésos!
que las fracciones de su semblante desvanecidas
fingían trazos de un pincel tenue, mojado en besos,
rediviviendo sueños pasados y glorias idas...

Ida es la gloria de sus encantos,
pasado el sueño de su sonrisa.

Yo lentamente sigo la ruta de mis quebrantos;
¡ella ha fugado como un perfume sobre la brisa!
Quizás ya nunca nos encontremos;
quizás ya nunca veré a mi errante desconocida;
quizás la misma barca de amores empujaremos,
ella de un lado, yo de otro lado, como dos remos,
¡toda la vida bogando juntos y separados toda la vida!


José Santos Chocano

AIRE LIBRE

Si algo me gusta, es vivir.

Ver mi cuerpo en la calle,
hablar contigo como un camarada,
mirar escaparates
y, sobre todo, sonreír de lejos
a los árboles...

También me gustan los camiones grises

y muchísimo más los elefantes.
Besar tus pechos,
echarme en tu regazo y despeinarte,
tragar agua de mar como cerveza
amarga, espumeante.

Todo lo que sea salir

de casa, estornudar de tarde en tarde,
escupir contra el cielo de los tundras
y las medallas de los similares,
salir
de esta espaciosa y triste cárcel,
aligerar los ríos y los soles,
salir, salir al aire libre, al aire.

YA VES QUÉ TONTERÍA

Me gusta escribir tu nombre,
llenar papeles con tu nombre,
llenar el aire con tu nombre;
decir a los niños tu nombre,
escribir a mi padre muerto
y contarle que te llamas así.
Me creo que siempre que lo digo me oyes.
Me creo que da buena suerte.
Voy por las calles tan contenta
y no llevo encima más que tu nombre. 


Gloria Fuertes

TU, QUE HIERES


Arrebatadamente te persigo.
Arrebatadamente, desgarrando
mi soledad mortal, te voy llamando
a golpes de silencio. Ven, te digo

como un muerto furioso. Ven. Conmigo
has de morir. Contigo estoy creando
mi eternidad. (De qué. De quién). De cuando
arrebatadamente esté contigo.

Y sigo, muerto, en pie. Pero te llamo
a golpes de agonía. Ven. No quieres.
Y sigo, muerto, en pie. Pero te amo

a besos de ansiedad y de agonía.
No quieres. Tú, que vives. Tú, que hieres
arrebatadamente el ansia mía.

Blas de Otero

jueves, 30 de julio de 2009


SOBRE NUBES
transversales
tu boca y la mía
se disuelven en vapor apasionado.

Sólo para mí y por tu amor
este complicado cielo de aguas
y recuerdos.

Comprende, por favor
el íntimo detalle de la nieve
y la espuma,
la sal amasando la arena,
el rostro del viento sobre la lluvia
helada.

Remanente suntuoso del amor
secreto.

Nini Bernardello

ORIGEN


Le trajeron el aire
moneda de incienso
congelada en los ojos.

Le trajeron el fuego
mirada oblicua
en el taller del silencio.

Le trajeron el agua
son azul
en la garganta del diablo.

Le trajeron la tierra
metáfora de la espera
instalada en la justicia.

Se inclinó hacia ella
y se reconoció polvo.

Entonces
remontó su origen
y esperó la muerte.

Elsa Fenoglio

EL SEÑOR GONZALEZ



Tengo un grave cansancio
-dijo el señor González-
Y se murió
Todos pusieron caras circunspectas
Hablaron bajo
Con algún esfuerzo
rescataron un recuerdo:
-Escribía-
-Rendía-
-Se mataba-
González ya era parte del archivo
y asombrosamente
había muerto
sin dejar una historia
Yo sabía hace mucho que sufría
y hasta creo que murío de un infarto
porque quiso
Claro que cuando pasó lo de González
todo el mundo lloraba en la oficina
Entre todos le hicieron la colecta
El Director
fue el que puso más plata
-así que ya se debe haber tranquilizado-
El lunes voy a limpiarle el escritorio
No quiero que "el nuevo"
encuentre en el cajón de la derecha
el memo sin firmar
pidiendo aumento
y las poesía
que me mostró
anteayer por la tarde...

Haydeé Victoria Lovegrove

domingo, 21 de septiembre de 2008

DÍAS BLANCOS DE PRIMAVERA


Días blancos de primavera,
despertar con el verde que brotó,
ya viene el perfume a darte un soplo veloz.
Días blancos de primavera,
este azul va a llevarse tu dolor
más lejos que el frío, a algún helado rincón.
Días sin paz, ya no habrá más días sin paz,
si ya te ahogaste de llorar,
si ya lavaste a nuevo el alma,
vuelta a brillar, suelta tu mal, vuelta a brillar.
Días blancos de primavera,
flor abierta que todo espera dar (dar, dar)
al pedirte apenas que la quieras mirar (quererla mirar).
Vuelta a brillar, suelta tu mal, vuelta a brillar
porque el invierno volverá.
Hoy día es tiempo de tibieza,
d ía de sol sea este hoy día de sol.
No insistas en mirar atrás
que un día, pronto, el día se helará.
Cada día de primavera,
cada pétalo lleva una canción (lleva una canción de amor)
que preparó cuando el frío ahogaba su voz (cuando el sol se heló).
Día de sol sea este hoy día de sol,
si ya te ahogaste de llorar (basta de llorar),
si ya lavaste a nuevo el alma,
d ías de amar, días de dar, días de amar.
Días blancos de primavera,
guarda el fruto este blanco azahar de hoy.
Que brille la vida entera en primavera,
dentro y fuera vuelve el sol.

Pedro Aznar

PRIMAVERA ESENCIAL


Bienvenida otra vez
primavera esencial
con el ritmo a tus pies
¡hoy los vuelvo a encontrar!
Hay un lugar
donde los pájaros van
a conversar
con caracoles del mar.
Bienvenidos otras vez,
soy septiembre a tus pies.
Ya nos conocemos muy bien,
soy las flores y el Edén.
Hay un lugar...
Si me ves, como siempre en septiembre
di tu nombre
y llamaré a tu puerta.
Si me ves, como siempre en septiembre
yo soy, soy esa flor.
Bienvenida...
Hay un lugar...
Hay un lugar
donde el perfume está,
con sólo respirar
uno puede hallar,
uno puede hallar.
Es un lugar...
¡Oh! Primavera esencial, es un lugar.


Man Ray

PRIMAVERA

Lluvia de sol
Como Una Bendicion
La vida renace con su luz
La primavera ya llegó.
Todo es así
Regreso a la raiz
Tiempo de inquieta juventud
En primavera ya.
La tierra negra se vuelve verde
Y las montañas y el desierto
Un bello jardín.
Como la semilla
Lleva nueva vida
Hay en esta primavera una nueva era.
En el aire de este nuevo universo
Hoy se respira libertad
En primavera ya.
La tierra negra se vuelve verde
Y las montañas y el desierto
Un bello jardín.
Como la semilla
Lleva nueva vida
Hay en esta primavera una nueva era.

Santana

Las Flores De La Primavera Salen


Las flores de la primavera salen,
como el apasionado dolor del amor no dicho;
y con su aliento, vuelve el recuerdo de mis canciones antiguas.
Mi corazón, de improviso, se ha vestido de hojas verdes de deseo.
No vino mi amor, pero su contacto está en mi cuerpo
y su voz me llega a través de los campos fragantes.
Su mirar está en la triste profundidad del cielo, pero
¿dónde están sus ojos? Sus besos zigzaguean por el aire,
pero sus labios, ¿dónde están?

Rabindranath Tagore

NIEVE EN PRIMAVERA


A sómate a la ventana: llueven rosas,
mariposas quizás revolotean, construidas
en las aéreas estancias de lo Alto;
nacidas allá arriba, donde nuestros deseos
y esperanzas, al subir, sucumben.
¿Te acuerdas de la Vía Láctea en el verano,
que deja pasar la luz de la puerta del palacio
de los dioses, como si estuviera mal cerrada?
Por allí ha debido de bajar esta hermosura,
porque quizás los dioses celebran una fiesta
y envían
tal regalo nupcial hacia la tierra.

JOSE GIMENEZ LOZANO

ANUNCIO DE PRIMAVERA


Mi vida está hecha de noches,
de lágrimas de estrellas,
de lunas frías y silenciosas.
Como un ángel de las tinieblas
se acostumbraron mis ojos a las calles oscuras,
a la penumbra de los bares,
a la luz, de neón, artificial.
Gentes, recién llegadas de la tarde,
aseguran que volvió la Primavera
y en mi ropero sólo hay trajes negros,
presentimientos negros,
máscaras de amargura.
Señora de los Cielos Luminosos,
cuando no sea un maldito
me haré unas alas
-como Ícaro-
e intentaré volar al sol.

JAVIER SALVAGO

sábado, 13 de septiembre de 2008

LA SONRISA


Ha muerto una sonrisa en mi ventana;
¿no has visto a su alma levantar el vuelo?
Murió por tí, tendida sobre el hielo,
Cansada de esperar cada mañana.

Qué calidez, qué calidad humana
Exhibió en la antesala del recelo,
Sin permitir que el hondo desconsuelo
Oscureciera su ilusión temprana.

Asomóse a la noche hora tras hora
Con su visión de tí esperanzadora,
Y a la luz de la aurora se asomó.

Pero en la paz del campo mudo y triste
No se oyó tu pisada, no viniste,
Y dulcemente se desvaneció.

Francisco Alvarez Hidalgo

LO QUE YO QUIERO I


Quiero ser las dos niñas de tus ojos,
las metálicas cuerdas de tu voz,
el rubor de tu sien cuando meditas
y el origen tenaz de tu rubor.

Quiero ser esas manos invisibles
que manejan por sí la Creación,
y formar con tus sueños y los míos
otro mundo mejor para los dos.

Eres tu, providencia de mi vida,
mi sostén, mi refugio, mi caudal:
cual si fueras mi madre yo te amo...
¡y todavía más!

"Almafuerte"
Pedro B. Palacios

LO QUE YO QUIERO II


Tengo celos del sol, porque te besa
con sus labios de luz y de calor,
del jazmín tropical y del jilguero
que decoran y alegran tu balcón.

Mando yo que ni el aire te sonría:
ni los astros, ni el niño, ni la flor,
ni la Fe, ni el Amor, ni la Esperanza,
ni ninguno en lo eterno más que yo.

Eres tú, Soberana de mis noches,
mi constante, perpetuo cavilar:
ambiciono tu amor como la Gloria...
¡y todavía más!

"Almafuerte"
Pedro B. Palacios

LO QUE YO QUIERO III


Yo no quiero que alguno te consuele
si me mata la fuerza de tu amor...
¡si me matan los besos insaciables
fervorosos, ardientes que te doy!

Quiero yo que te invadan las tinieblas
cuando ya para mí no salga el sol.
Quiero yo que defiendas, mi cadáver
del más leve ritual profanador.

Quiero yo que me nombres y conjures
sobre labios y frente y corazón.
Quiero yo que sucumbas o enloquezcas...
¡loca, sí, muerta, sí, te quiero yo!

Mi querida, mi bien, mi soberana,
mi refugio, mi sueño, mi caudal,
mi laurel, mi ambición, mi santa madre...
¡y todavía más!

"Almafuerte"

Pedro B. Palacios

POEMA DOCE


la tristeza es una figura de humo
muy cierta por cierto
la tristeza es una niña vestida de otoño
un encuentro común aunque no la busco
la tristeza es un pedazo de cielo tras la ventana pequeña de una celda
es morir y no ver el triunfo.-
abril / 75

Carlos Aiub

OJOS-NIDOS


Para mi madre
Entre el espeso follaje
De una selva de pestañas
Hay dos nidos luminosos
Como dos flores fantásticas.
¡Nidos de negros fulgores!
¡De oscuras vibrantes llamas!

Y allá: dentro de esa selva
De follaje negro, espléndido,
En el fondo de esos nidos
Como flores de destellos,
¡Agita sus ígneas alas
El ave del Pensamiento!