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sábado, 8 de marzo de 2008

LA LLUVIA


Bruscamente la tarde se ha aclarado
Porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
Que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado
El tiempo en que la suerte venturosa
Le reveló una flor llamada rosa
Y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales
Alegrará en perdidos arrabales
Las negras uvas de una parra en cierto

Patio que ya no existe. La mojada
Tarde me trae la voz, la voz deseada,
De mi padre que vuelve y que no ha muerto.


Jorge Luis Borges

sábado, 1 de marzo de 2008

SOY


Soy el que sabe que no es menos vano
que el vano observador que en el espejo
de silencio y cristal sigue el reflejo
o el cuerpo (da lo mismo) del hermano.

Soy, tácitos amigos, el que sabe
que no hay otra venganza que el olvido
ni otro perdón. Un dios ha concedido
al odio humano esta curiosa llave.

Soy el que pese a tan ilustres modos
de errar, no ha descifrado el laberinto
singular y plural, arduo y distinto,

del tiempo, que es de uno y es de todos.
Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.

Jorge Luis Borges

jueves, 31 de enero de 2008


A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:
La juzgo tan eterna como el agua y el aire

Que no daría yo por la memoria
De que me hubieras dicho que me querías
Y no haber dormido hasta la aurora,
Desgarrada y feliz.

Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo.
Un instante cualquiera es más profundo
Y diverso que el mar.
La vida es corta.
Y aunque las horas son tan largas,
Una oscura maravilla nos acecha,
La muerte, ese otro mar, esa otra flecha
Que nos libra del sol y de la luna
Y del amor...
La dicha que me diste
Y me quitaste debe ser borrada;
Lo que era todo
Tiene que ser nada.
Sólo me queda el goce de estar triste,
Esa vana costumbre que me inclina
Al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.

¿En qué reino, en qué siglo,
bajo qué silenciosa conjunción de los astros,
en qué secreto día que el mármol no ha salvado,
surgió la valerosa y singular idea
de inventar la alegría?

JORGE LUIS BORGES

lunes, 28 de mayo de 2007

Carta a un amigo


No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y buscarlas junto a ti.No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.Pero cuando me necesites, estaré allí.No puedo evitar que tropieces.Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.Tus alegrías, tu triunfo y tus éxitos no son míos.Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.No juzgo las decisiones que tomas en la vida.Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides.No puedo impedir que te alejes de mí.Pero si puedo desearte lo mejor y esperar a que vuelvas.No puedo trazarte límites dentro de los cuales debas actuar, pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parte el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo.No puedo decirte quién eres ni quién deberías ser.Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.En estos días ore por ti...En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas.Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba.Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran.Es lo que siento por todos ellos.Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontáneay la alegría que sienten al verme.Y yo también siento paz y alegría cuando los veoy cuando hablamos, sea en la alegría o sea en la serenidad, en estos días pensé en mis amigos y amigasy, entre ellos, apareciste tú.No estabas arriba, ni abajo ni en medio.No encabezabas ni concluías la lista.No eras el número uno ni el número final.Lo que sé es que te destacabas por alguna cualidadque transmitías y con la cual desde hace tiempose ennoblece mi vida.Y tampoco tengo la pretensión de ser el primero,el segundo o el tercero de tu lista.Basta que me quieras como amigo.Entonces entendí que realmente somos amigos.Y le agradecí a Dios que me haya dado la oportunidadde tener un amigo como vos.
Vos le das valor a mi vida...
Jorge Luis Borges